Se sabe mucho acerca del coronavirus pero aún no es suficiente. Una certeza sobre esta afirmación es que en la actualidad se están sumando más pruebas de que no es sólo el llamado “shock pulmonar” la causa de muerte en pacientes con COVID-19. El síndrome de dificultad respiratoria aguda (SDRA) no está siendo la explicación, sino más bien la embolia pulmonar: la obstrucción de los vasos pulmonares vitales con coágulos de sangre.

Incluso los interrogantes sobre las razones de los fallecimientos, está generando un debate sobre la efectividad de los tratamientos. Una reciente publicación de la revista científica británica The Lancetresalta que “los médicos están recibiendo una gran cantidad de información sobre cómo cuidar a los pacientes con enfermedad por coronavirus”, en especial sobre el uso hospitalario de la tromboprofilaxis, más considerada al tratar a pacientes diagnosticados con una infección con Sars-CoV-2. Este punto centra la controversia sobre una muerte, no por neumonía, sino por una coagulación intravascular diseminada.

En esa línea, hace pocas semanas, la atención con respecto a los medicamentos efectivos para curar a los pacientes de las complicaciones clínicas resultantes del coronavirus gira alrededor de un tratamiento con una droga conocida. Sin embargo, según surge de trabajos científicos, “de una naturaleza totalmente diferente a lo examinado hasta ahora experimentalmente”. Los recientes ensayos, en particular el que acaba de comenzar en Italia, está dando lugar a la heparina, y haciendo foco en HBPM (heparinas de bajo peso molecular).

Muchos pacientes diagnosticados en todo el mundo son enviados a sus domicilios en cuarentena debido a un curso inicialmente inofensivo o leve REUTERS/Flavio Lo Scalzo
Muchos pacientes diagnosticados en todo el mundo son enviados a sus domicilios en cuarentena debido a un curso inicialmente inofensivo o leve REUTERS/Flavio Lo Scalzo

Para la Agencia Italiana de Medicamentos (AIFA), que acaba de autorizar un estudio de escala entre varios hospitales, “no nos enfrentamos al tratamiento definitivo contra el coronavirus pero”, como explica bien en un documento oficial, “las heparinas de bajo peso molecular pueden ser muy útiles tanto para la profilaxis como para el tratamiento de los estados más avanzados de la enfermedad, caracterizados por imágenes hiperinflamatorias que determinan o puede causar trombosis de los vasos pequeños”.

Muchos pacientes de edad avanzada que tenían enfermedades previas, como alta presión arterial crónica, otras deficiencias cardiovasculares o respiratorias, entran en un curso grave y potencialmente mortal de la enfermedad de COVID-19.3